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Cómo Calcular y Optimizar el Periodo de Pago a Proveedores

Escrito por Team Moonflow Chile | enero 22, 2026

Resumen ejecutivo

  • La Ley de Pago a 30 Días (Ley 21.131) fija un techo legal al financiamiento vía proveedores, obligando a operar con alta eficiencia administrativa.

  • Un DPO cercano al día 30, sin caer en mora, maximiza el capital de trabajo y evita intereses automáticos y comisiones del 1%.

  • El principal riesgo es operativo: fallas en recepción conforme, conciliación o aprobación interna reducen artificialmente el plazo disponible y empujan a la empresa a la mora.

  • La optimización del DPO requiere integrar compras, operaciones, finanzas y contabilidad en un solo ciclo de extremo a extremo.

  • Modelos predictivos, automatización y esquemas de supply chain finance permiten anticipar vencimientos, priorizar validaciones y sostener liquidez sin incumplir la ley.

¿Es posible la optimización del ciclo de pago a proveedores en Chile? Mejorar el DPO (Days Payable Outstanding) no solo es plausible; sino que debe hacerse. Y esto se ampara en la Ley de Pago a Treinta Días o Ley Núm. 21.131. 

La Ley fue emitida en 2019 con el objetivo de que las empresas pudieran recibir sus pagos en el momento justo. En esta se estipula que el deudor tiene un plazo máximo de 30 días corridos para saldar la factura, contados desde la recepción del documento.

Si bien es cierto, se puede acordar un plazo mayor al que establece la Ley, este tendría que ser emitido por escrito, no debe ser injusto para el acreedor y quedar inscrito en el Ministerio de Economía. 

Las obligaciones de los deudores son claras en Chile. Lo que deben preguntarse las organizaciones es ¿cómo cumplir con el período de pago a proveedores? Una mejora en la gestión de pagos es el punto de partida. En esta publicación, te contamos más al respecto.  

¿Qué es el DPO (Days Payable Outstanding)?

El término DPO (Días Pendiente de Pago), como se ha podido inferir en la introducción, se refiere al tiempo que transcurre desde que tu proveedor emite la factura hasta que la empresa la paga (la cancela).

Importancia del DPO en la gestión de capital de trabajo

El DPO es una palanca de capital de trabajo: pagar más cerca del vencimiento (sin atrasarse) permite conservar liquidez para operar, invertir o reducir deuda de corto plazo. En términos financieros, las cuentas por pagar representan un préstamo a tasa cero por parte de los proveedores. Por lo tanto, cada día que se logra extender el pago —dentro de los márgenes legales— la empresa retiene liquidez que puede reinvertir en su propio ciclo operativo, ya sea para adquirir más existencias o cubrir gastos corrientes.

La relevancia crítica de gestionar el DPO bajo la nueva normativa radica en que la Ley 21.131 le puso un "techo" a esa fuente de financiamiento gratuito. Si antes una empresa podía financiarse a 60 o 90 días con sus proveedores para compensar un ciclo de cobro lento, hoy debe ser extremadamente eficiente. Si el periodo de cobro a clientes (DSO) es mayor a los 30 días de pago exigidos por ley, se produce un quiebre de liquidez. Por eso, el DPO es hoy el termómetro que mide si una organización es capaz de sostener su operación con recursos propios o si deberá recurrir a financiamiento externo costoso para cubrir la brecha que la ley ya no permite financiar con el proveedor.

¿Cómo calcular el periodo de pago a proveedores?

Para calcular el DPO necesitas conocer:

  • Cuentas por pagar.

  • Costo de ventas.

1. Fórmula del DPO

La fórmula de DPO es la siguiente:

DPO = (Cuenta por pagar ÷ Costo de ventas) ✕ Periodo

Recomendación operativa: calcula DPO mensual usando un acumulado móvil de 12 meses o 365 días (o trimestral si tu negocio es estacional). Así detectas desvíos antes de caer en mora

2. Ejemplo práctico de cálculo

Para ilustrar cómo se comporta este indicador bajo la normativa chilena, imaginemos el caso de una empresa distribuidora de insumos:

  • Cuentas por pagar promedio: $60.000.000 (monto adeudado a proveedores en el balance).

     

  • Costo de ventas anual: $730.000.000 (total de lo invertido en mercaderías vendidas en el año).

     

  • Periodo: 365 días.

Aplicando la fórmula:

DPO = (60.000.000 ÷ 730.000.000) x 365

DPO = 0,08219 x 365

DPO = 30 días

En este escenario, la empresa está operando exactamente en el límite legal. Si su DPO subiera a 31 días, entraría automáticamente en el terreno de la mora, activando el interés corriente y la comisión del 1% por cada factura vencida. Si, por el contrario, tuviera un DPO de 20 días, estaría perdiendo 10 días de financiamiento gratuito ("préstamo a tasa cero") que podría estar utilizando para otras inversiones operativas.

DPO óptimo por industria en Chile

En el mercado local, definir un DPO "ideal" requiere entender que la eficiencia no se mide solo en días, sino en la agilidad del ciclo operativo. No es lo mismo gestionar pagos en el sector de servicios, donde los hitos de cumplimiento suelen ser digitales y claros, que en industrias como la ganadera o agrícola, donde la dispersión geográfica y el manejo de documentos físicos suelen extender los procesos.

Como referencia práctica:

  • Retail / comercio minorista: alrededor de 30 días.

  • Servicios: rangos cercanos a 30 días, asociados a procesos de aprobación más ágiles y digitales.

  • Manufactura: en torno a 60 días, debido a ciclos de producción más largos y negociación con proveedores a mayor escala.

Sin embargo, podemos decir que un DPO óptimo es aquel que logra agotar el plazo legal de 30 días sin caer en la mora automática, sincronizando perfectamente la "recepción conforme" con el flujo de tesorería para evitar que la burocracia administrativa acorte la disponibilidad de caja.

 El balance entre liquidez y relaciones con proveedores 

Gestionar el capital de trabajo es un ejercicio de equilibrio ético y estratégico. Si bien retener el efectivo fortalece la posición de la empresa compradora, hacerlo de forma desordenada pone en riesgo la cadena de suministro. El balance se encuentra en aprovechar la ventana de los primeros ocho días para la aceptación irrevocable de la factura. Dar certeza de pago al proveedor dentro de este marco legal no solo evita conflictos, sino que profesionaliza la relación comercial. Un proveedor que confía en la puntualidad de su pago es un aliado más dispuesto a negociar mejores condiciones comerciales a largo plazo.

Estrategias para optimizar el DPO

Si tienes problemas optimizar el pago de proveedores en tu negocio, estas estrategias pueden ayudarte:

1. Negociación de términos extendidos

Aunque el estándar es de 30 días, la normativa permite pactar plazos excepcionales siempre que exista un acuerdo mutuo. Sin embargo, como se ha comentado antes, debe formalizarse. Al hacerlo la organización podrá planificar salidas de efectivo a 45 o 60 días con total seguridad jurídica, transformando el pasivo corriente en una fuente de financiamiento planificada y transparente.

Cuándo conviene extender términos: cuando tu ciclo de caja lo requiere (DSO alto o inventario pesado) y puedes pactarlo sin afectar relación. Buenas prácticas: cláusula escrita, hitos de recepción conforme y calendario de pago.

2. Aprovechamiento de descuentos por pronto pago

Cuando la liquidez lo permite, reducir el DPO voluntariamente puede ser más rentable que mantener el dinero en cuentas corrientes. Utilizar el excedente de caja para negociar descuentos financieros dentro de los primeros días de recepción de la factura mejora directamente el margen operativo. Es, en esencia, una inversión de bajo riesgo donde la rentabilidad se obtiene mediante el ahorro en el costo de adquisición de bienes o servicios.

Regla simple: acepta descuento por pronto pago si el “retorno anualizado” del descuento es mayor que tu costo de financiamiento de corto plazo. Ej.: 2% por pagar 20 días antes suele ser muy atractivo.

3. Uso de supply chain finance

Herramientas como el confirming o la transacción de facturas en la Bolsa de Productos de Chile permiten que los proveedores obtengan liquidez inmediata sin que la empresa deudora sacrifique su flujo de caja. De esta manera, el deudor mantiene su pago en el día 30, mientras que el proveedor accede a tasas de interés competitivas basadas en el riesgo crediticio del pagador. Esta estrategia optimiza el capital de trabajo de todo el ecosistema productivo.

Resultado: el proveedor cobra antes; tú pagas en el día pactado (cerca del día 30) sin presión de caja.

Errores comunes al gestionar el DPO

Muchos de los quiebres de liquidez y multas en las empresas nacen de fallas administrativas:

  • Falta de conciliación inmediata: El retraso entre la recepción física del bien y el ingreso de la factura al sistema suele consumir gran parte del plazo legal, dejando poco margen para la gestión de tesorería.
  • Ignorar la mora automática: No considerar que el sistema legal chileno genera intereses y una comisión fija del 1% por cada factura atrasada desde el primer día de retraso.
  • Desconexión entre compras y finanzas: Cuando el área de adquisiciones pacta condiciones que el área financiera no puede procesar por falta de automatización, exponiendo a la empresa a sanciones y pérdida de reputación.
    • Solución operativa: define un RACI: Compras (condiciones), Operaciones (recepción conforme), Finanzas/Tesorería (programación de pago), Contabilidad (registro). Un solo tablero de control del ciclo “OC → recepción → factura → aprobación → pago”.

Herramientas para gestionar pagos a proveedores

Para cumplir con la Ley de Pago a Treinta Días y mantener una salud financiera robusta, la tecnología se ha convertido en un aliado estratégico. La gestión moderna del DPO ha evolucionado más allá de las hojas de cálculo, integrando sistemas de previsión de efectivo que operan bajo modelos de inteligencia y automatización.

Las herramientas de gestión financiera de última generación permiten optimizar el ciclo de pagos mediante las siguientes funcionalidades:

  • Modelado basado en inductores de negocio: Estas plataformas permiten cargar las condiciones de pago (payterms) como suposiciones operativas. Al integrar los datos de gastos, el sistema calcula automáticamente la previsión de los flujos de salida. Esto permite que la organización sepa con precisión cuándo debe salir el dinero para cumplir con la normativa chilena sin sacrificar liquidez innecesariamente antes de tiempo.
    • Inductores útiles: volumen de compras semanal, estacionalidad (campañas), lead time de recepción, tasas de devoluciones, porcentaje de facturas con discrepancias, y “días promedio de aprobación” por área.
  • Planificación predictiva y aprendizaje automático: Mediante el análisis de series de tiempo y datos históricos, es posible identificar patrones de comportamiento en los pagos a proveedores. Esta capacidad ayuda a los gestores de tesorería a detectar desviaciones o problemas potenciales de flujo de caja antes de que ocurran, ajustando las previsiones de forma dinámica y precisa.

     

    • Qué puede predecir: probabilidad de atraso por proveedor/área, tiempo esperado de aprobación, y desviaciones de caja por concentración de vencimientos. Decisión: reprogramar pagos, priorizar validaciones, negociar términos o activar confirming.

       

  • Automatización mediante reglas inteligentes: Estas herramientas aplican reglas lógicas a los datos transaccionales de las facturas de cuentas por pagar. Por ejemplo, se pueden programar salidas de efectivo basadas estrictamente en las fechas de vencimiento o aplicar retrasos medios calculados por entidad, garantizando un control detallado sobre los periodos de pago pendientes.

     

    • Reglas recomendadas: (1) alertar a 7/3/1 días del vencimiento, (2) bloquear pagos si falta recepción conforme, (3) priorizar proveedores críticos por continuidad operacional, (4) agrupar pagos por fecha para optimizar caja, (5) excepciones documentadas (auditoría).

Optimizar el DPO en Chile es operar cerca del día 30 con control: registro oportuno, recepción conforme rápida, conciliación automática y alertas antes del vencimiento. El objetivo no es “pagar tarde”, sino pagar en el día correcto para maximizar caja sin costos ni fricción con proveedores.