Vender en moneda extranjera conlleva una amenaza constante: la inestabilidad del mercado de divisas. El riesgo cambiario en cuentas por cobrar puede reducir drásticamente los márgenes de ganancia si el tipo de cambio fluctúa antes de recibir el pago. En este sentido, asegurar el valor real de los ingresos es una prioridad estratégica para cualquier empresa que busque sostenibilidad financiera.
Un referente de este rigor en Chile es la Norma de Carácter General N° 541 de la CMF. Aunque se aplica a entidades financieras, sus exigencias sobre mitigación de riesgos sirven como un estándar de excelencia para todo el sector privado.
En dicha norma se establece que las organizaciones deben formalizar políticas de monitoreo sancionadas por su directorio, las cuales incluyen el uso de mecanismos contractuales y la contratación de derivados financieros para proteger la liquidez.
En esta publicación, abordamos más a fondo el riesgo de tipo cambiario en las empresas y proporcionamos algunas estrategias de cobertura.
El riesgo cambiario en cuentas por cobrar es la incertidumbre financiera que surge cuando la volatilidad de las divisas amenaza la integridad de los ingresos pendientes de liquidación.
Se define como la vulnerabilidad de la liquidez y la suficiencia de capital de una organización frente a las variaciones del tipo de cambio, lo que puede deteriorar el valor real de los activos comerciales antes de que el pago se haga efectivo.
En el contexto nacional, los efectos de la volatilidad de las divisas se manifiestan en los siguientes puntos:
Erosión del patrimonio y la capacidad de pago: Las fluctuaciones inesperadas afectan la suficiencia de los activos, reduciendo los fondos disponibles para cubrir obligaciones inmediatas o inversiones estratégicas.
Inestabilidad en la expansión transfronteriza: La volatilidad en las transacciones externas puede transformar operaciones comerciales rentables en costos operativos insostenibles.
Pérdida de paridad en la unidad de cuenta: La falta de mecanismos de conversión garantizados impide que los flujos percibidos mantengan su equivalencia en pesos o UF, distorsionando la planificación financiera y el cumplimiento de costos fijos nacionales.
Complejidad en la gobernanza y supervisión: La exposición cambiaria exige la implementación de protocolos técnicos y auditorías constantes, aumentando la carga administrativa para asegurar que el valor de las cuentas por cobrar no se deteriore antes de su liquidación.
En cuanto a qué pueden hacer las empresas frente al riesgo cambiario; estas son algunas estrategias:
El forward es, probablemente, el instrumento de cobertura más extendido en el ecosistema empresarial chileno. A diferencia de los contratos que se transan en bolsa, este se opera en el mercado institucional (OTC), lo que permite que el acuerdo se diseñe "a la medida" de los compromisos comerciales de la empresa, ya sea para proteger una exportación o el pago de una importación.
¿Cómo funcionan los forwards? Es un acuerdo privado donde fijas hoy el precio del dólar que recibirás en una fecha futura. Al cumplirse el plazo, la transacción se realiza obligatoriamente al valor pactado, sin importar si el tipo de cambio del mercado subió o bajó en ese momento.
Ventajas y desventajas:
Ventajas: Proporciona certeza total sobre el flujo de caja futuro y no requiere un pago inicial al momento de la firma.
Desventajas: Si el mercado se mueve a tu favor (el dólar sube), no puedes aprovechar esa ganancia extra. Además, es un contrato vinculante que requiere una línea de crédito aprobada por el banco.
¿Cuándo usar forwards?: Es la herramienta ideal cuando tienes cuentas por cobrar en dólares con vencimientos definidos (como exportaciones a 30 o 60 días) y necesitas asegurar que esos ingresos cubran tus costos fijos en pesos. Úsalo cuando tu prioridad sea la estabilidad de tu margen de ganancia y no la especulación con el precio de la divisa.
Es una disposición legal dentro del contrato de venta que permite modificar el precio final de la factura según la variación de la divisa. Se establece un "tipo de cambio base" y, si al momento del pago la moneda ha fluctuado más allá de un rango acordado (evento desencadenante), el monto se ajusta automáticamente mediante una fórmula pactada entre las partes.
Es la opción ideal para contratos de servicios o suministros a largo plazo donde los ingresos se perciben meses después de la firma. También es muy efectiva para empresas que no cuentan con líneas de crédito para derivados, permitiendo gestionar el riesgo cambiario en cuentas por cobrar de forma interna, transparente y bajo sus propios términos contractuales.
Esta táctica consiste en incentivar a tus clientes extranjeros para que paguen sus facturas antes del plazo estipulado (por ejemplo, a los 10 días en lugar de 60). A cambio de esta celeridad, la empresa ofrece un descuento por pronto pago, lo que reduce el tiempo de exposición a la volatilidad del dólar.
Es recomendable cuando se proyecta una depreciación inminente del peso chileno frente a la divisa de cobro o cuando el costo de financiamiento bancario es más alto que el porcentaje de descuento ofrecido al cliente. Es una forma eficiente de gestionar el riesgo cambiario en cuentas por cobrar sin contratar productos bancarios.
Se basa en equilibrar los flujos de dinero. Si tu empresa recibe pagos en dólares (cuentas por cobrar), la estrategia consiste en intentar que tus obligaciones (cuentas por pagar, como proveedores internacionales o créditos) también estén en la misma moneda. De este modo, los ingresos en divisas se utilizan directamente para cubrir los gastos en esa misma moneda.
Es la estrategia ideal para empresas que actúan tanto como exportadoras e importadoras. Al "compensar" lo que se debe con lo que se va a recibir, la organización crea una protección interna natural, cumpliendo con la visión de eficiencia y resguardo de capital.
A continuación, te compartimos una tabla comparativa de la efectividad de cada una de estas estrategias:
| Estrategia | Costo asociado | Nivel de efectividad | Factor clave |
| Forwards | Bajo: Sin prima inicial, pero requiere línea de crédito bancaria. | Muy Alta: Elimina la incertidumbre al fijar un precio exacto. | Certeza absoluta del flujo de caja futuro. |
| Cláusulas de ajuste | Muy Bajo: Costos administrativos y de redacción legal | Alta: Depende de la capacidad de negociación con el cliente. | Protección contractual sin intermediarios financieros. |
| Cobro anticipado | Medio-Alto: Implica sacrificar margen de utilidad mediante el descuento. | Variable: Depende de la disponibilidad de caja del deudor | Obtención de liquidez inmediata y cierre de exposición. |
| Compensación natural | Mínimo: Solo requiere gestión administrativa de cuentas bimoneda. | Alta: Muy efectiva, aunque difícil de calzar al $100%. | Cobertura orgánica que evita costos de conversión. |
Para tomar una decisión alineada con la salud financiera de la organización, se deben evaluar los siguientes criterios:
Para cumplir con el rigor que hoy demandan los mercados y reguladores como la CMF en Chile, es esencial migrar de procesos manuales a ecosistemas digitales que garanticen precisión. Actualmente, existen tecnologías que reducen este riesgo; por ejemplo:
Para integrar todas las estrategias analizadas en un flujo de trabajo eficiente, la tecnología debe actuar como el eje que conecta la estrategia legal con la ejecución financiera. En este contexto, Moonflow se posiciona como una solución integral que permite gestionar el riesgo cambiario en cuentas por cobrar mediante la automatización y el análisis predictivo.
Al adoptar este tipo de tecnología, las empresas no solo optimizan su liquidez, sino que elevan su estándar de control interno. ¿Listo para dar el paso? ¡Implementa Moonflow!